Cómo seleccionar un desfibrilador para la seguridad en el lugar de trabajo

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Una parada cardiaca súbita puede producirse en cualquier momento y en cualquier lugar. Por eso es tan importante estar preparado en el trabajo para este tipo de emergencias. Un desfibrilador es un pequeño dispositivo que ayuda a devolver el ritmo normal al corazón durante una parada cardiaca. Contar con el desfibrilador en su lugar de trabajo le ayuda a actuar con rapidez y puede salvar una vida. Esta guía te mostrará lo que necesitas saber para elegir el mejor dispositivo para el lugar donde trabajas.

Desfibriladores y su papel en la seguridad laboral

Un desfibrilador es un dispositivo médico que ayuda al corazón cuando deja de funcionar correctamente. Corrige el ritmo cardiaco anormal. Cuando alguien sufre una parada cardiaca súbita, la actividad eléctrica del corazón se descontrola. El corazón no puede bombear sangre al cuerpo.

El desfibrilador envía una descarga eléctrica al corazón. Esto puede detener el ritmo cardiaco desbocado y ayudar a que vuelva el latido normal. Es importante saber cómo funciona este aparato y los distintos tipos que existen para mantener la seguridad en el lugar de trabajo. Es una buena forma de mejorar tus medidas de seguridad.

¿Qué es un desfibrilador?

Un desfibrilador es un dispositivo médico que da una descarga eléctrica o carga eléctrica al corazón. Ayuda a que el corazón lata de forma normal. Se utiliza para detener una arritmia, que es cuando los latidos del corazón son irregulares, demasiado lentos o demasiado rápidos. Si el corazón deja de funcionar bien, se habla de parada cardiaca súbita. Disponer de un desfibrilador en ese momento puede salvar la vida de alguien.

Los desfibriladores externos son habituales en lugares donde la gente trabaja o se reúne. Los desfibriladores externos automáticos (DEA) están diseñados para que puedan utilizarlos incluso personas con poca o ninguna formación médica. Utilizan almohadillas adhesivas con sensores para comprobar el ritmo cardíaco. Estas almohadillas se colocan en el pecho.

Este dispositivo médico es importante para solucionar problemas cardiacos peligrosos, como la fibrilación ventricular. Esto ocurre cuando las cavidades inferiores del corazón tiemblan y no bombean sangre como deberían. Cuando el dispositivo administra una descarga eléctrica, puede ayudar a que el corazón vuelva a latir correctamente. Esto le permite intentar recuperar un ritmo fuerte y estable.

Cómo funcionan los desfibriladores para salvar vidas

Cuando alguien sufre una parada cardiaca súbita, suele deberse a una fibrilación ventricular. Esto es cuando el músculo cardiaco empieza a agitarse de forma salvaje y desordenada. Un desfibrilador administra al corazón una fuerte descarga eléctrica. Esta descarga hace que una gran parte del músculo cardiaco detenga la actividad caótica.

Después de esto, hay una breve pausa. Esto ayuda a que el marcapasos del propio organismo tome el control y recupere un ritmo normal. El objetivo es restablecer el patrón eléctrico defectuoso del corazón, no “poner en marcha” un corazón parado. Los DEA actuales comprueban por sí mismos el ritmo cardiaco y determinan si es necesaria una descarga.

Si una descarga puede ayudar, el aparato se prepara y le indica que dé la descarga eléctrica. Actuar con rapidez es clave, porque si no se recupera pronto el flujo sanguíneo, el cerebro puede quedar dañado para siempre al cabo de sólo unos minutos. La desfibrilación precoz ayuda a salvar a las personas que sufren una parada cardiaca súbita y es muy importante para que el corazón y el cerebro vuelvan a funcionar bien.

Importancia de disponer de desfibriladores en el lugar de trabajo

empleado utilizando el DEA en la oficina Disponer de un desfibrilador en el trabajo es muy importante porque cada segundo cuenta durante una parada cardiaca. Por cada minuto que pasa sin utilizar un desfibrilador, las probabilidades de supervivencia descienden aproximadamente 10%. Los servicios de emergencia pueden tardar unos minutos en llegar, y esta espera puede ser mortal.

Un desfibrilador externo automático en el lugar de trabajo ayuda a rellenar ese importante espacio de tiempo antes de que lleguen los servicios de emergencia. Permite a los empleados actuar con rapidez, lo que puede ayudar a que un compañero tenga muchas más posibilidades de recuperarse. Para cualquier grupo, especialmente en zonas de alto riesgo, disponer de un DEA es una parte importante de un sólido plan de respuesta ante emergencias.

Reducir el riesgo de parada cardiaca súbita en el trabajo

La parada cardiaca súbita es una de las principales causas de muerte, y puede ocurrirle a cualquiera, incluso a quienes parecen sanos. En el trabajo, factores como el estrés, algunos problemas de salud o los accidentes pueden aumentar este riesgo. Lo mejor es colocar un desfibrilador externo automático (DEA) en un lugar visible y de fácil acceso para todos. Esto ayuda a reducir el riesgo de que ocurra algo malo.

Cuando alguien sufre una parada cardiaca, su cerebro y el resto de sus órganos vitales dejan de recibir el flujo sanguíneo rico en oxígeno que necesitan. Los primeros auxilios como la reanimación cardiopulmonar, o RCP, pueden ayudar a mantener la sangre en movimiento en ese momento, pero un desfibrilador es lo único que arreglará un mal ritmo cardiaco que pueda recibir una descarga. Un DEA te da el poder de ayudar a salvar la vida de alguien justo en el momento en que más lo necesita.

Los estudios dicen que si la gente consigue un DEA de inmediato, puede hacer que la supervivencia sea mucho más probable. La Asociación Americana del Corazón afirma: “Tener acceso a un desfibrilador externo automático (DEA) in situ aumenta inmediatamente la tasa de supervivencia a 50%-74%”. Esto significa que un DEA es mucho más que una herramienta de trabajo más. Es una pieza clave de la seguridad en todo el lugar de trabajo.

Requisitos legales y directrices en el mundo

En todo el mundo se elaboran leyes para ayudar a que más personas coloquen desfibriladores en lugares públicos y los utilicen cuando sea necesario. En Estados Unidos, todos los estados tienen leyes del Buen Samaritano. Estas leyes ofrecen ayuda legal a las personas que utilizan un DEA de buena fe para ayudar en una emergencia. La ley dice que alguien no tiene la culpa si intenta ayudar y no está actuando de forma muy descuidada.

Otros países tienen normas como éstas. En Ontario, Canadá, existe la “Ley Chase McEachern”. Esta ley ofrece protección a las personas en caso de que utilicen un desfibrilador durante una emergencia. Australia también tiene leyes del Buen Samaritano. Cambian de un estado a otro, pero todas ayudan a las personas que deciden intervenir.

Estas leyes y normas eliminan el estrés y ayudan a que más gente decida ayudar a alguien en apuros. En muchos lugares también se exige formación en DEA para determinados trabajos, y a veces las normas dicen que los DEA deben colocarse en lugares públicos concurridos. Es importante conocer las leyes locales antes de utilizar o instalar un DEA en el trabajo.

Explicación de los principales tipos de desfibriladores

Desfibrilador 1000 (2)
Desfibrilador 1000 (2)

Existen varios tipos de desfibriladores. Cada tipo está hecho para una persona y un lugar determinados. Los dos tipos principales de desfibriladores externos son los desfibriladores manuales y los desfibriladores externos automáticos (DEA). Los desfibriladores manuales están pensados para el personal sanitario cualificado. Los DEA son fáciles de usar y están pensados para la mayoría de los ciudadanos.

Algunas personas reciben desfibriladores cardioversores implantables (DAI). Éstos se colocan en el interior del cuerpo de una persona mediante cirugía y proporcionan seguridad durante mucho tiempo. Es fundamental saber que los desfibriladores externos no son lo mismo que los dispositivos que se introducen en el cuerpo. Esto le ayudará a elegir el que mejor se adapte a su lugar.

Desfibriladores manuales: Características y usos

Los desfibriladores manuales son dispositivos médicos avanzados destinados a ser utilizados exclusivamente por personal sanitario cualificado, como paramédicos, enfermeras y médicos. A diferencia de un DEA, un desfibrilador manual requiere que el operador interprete el ritmo cardiaco del paciente en un electrocardiograma (ECG), decidir si es necesaria una descarga y seleccionar el nivel de energía adecuado.

Estos dispositivos ofrecen más control y funcionalidad, incluida la capacidad de realizar cardioversiones sincronizadas para determinadas arritmias como la fibrilación auricular y actuar como marcapasos externo. Son equipos estándar en una sala de urgencias, ambulancia y durante muchos procedimientos médicos en los que la monitorización cardiaca es esencial.

La complejidad de un desfibrilador manual exige una amplia formación para utilizarlo con seguridad y eficacia. No es adecuado para un entorno laboral general en el que es probable que las personas que responden sean legos en la materia.

CaracterísticaDescripción
UsuarioProfesional sanitario formado (por ejemplo, paramédico, médico).
Análisis del ritmoEl operador debe interpretar el ECG para diagnosticar la arritmia ventricular.
Control de choquesEl operador selecciona manualmente el nivel de energía y administra la descarga.
Funciones adicionalesPuede proporcionar estimulación, cardioversión sincronizada y monitorización avanzada.

Desfibriladores externos automáticos (DEA): Opciones fáciles de usar

Un desfibrilador externo automático, o DEA, es una pequeña herramienta que salva vidas. Puede utilizarlo aunque no tenga formación médica. Lo mejor del uso de un DEA es su sencillez. Lo único que hay que hacer es encender el aparato. A continuación, el DEA le indica por voz y visualmente los pasos que debe seguir.

Se colocan dos almohadillas adhesivas con electrodos sobre el pecho desnudo de la persona. El DEA lee el ritmo cardiaco por sí solo para ver si hay algún problema, como un ritmo desfibrilable. Si el corazón tiene algo parecido a una fibrilación ventricular, el DEA se prepara y le indica cuándo debe pulsar un botón. Al pulsar este botón, el corazón recibe una descarga eléctrica.

Este proceso automatizado ayuda a eliminar las conjeturas. Evita que se produzcan errores al comprobar el ritmo cardiaco. Esto hace que el DEA sea muy seguro y fácil de usar para todo el mundo, no sólo para quienes tienen formación médica. También existen modelos totalmente automáticos de desfibrilador externo automático. Éstos incluso dan la descarga eléctrica por sí solos, sin necesidad de pulsar ningún botón. Esto facilita aún más las cosas en caso de emergencia, cuando hay que actuar con rapidez.

Desfibriladores semiautomáticos: Casos de uso híbridos

Los desfibriladores semiautomáticos son habituales y se ven a menudo en lugares públicos. Estos dispositivos electrónicos comprueban el ritmo cardíaco. Le indicarán si es necesaria una descarga, de forma similar a los modelos que funcionan totalmente solos. Pero hay una sencilla diferencia.

Si el dispositivo indica que debe producirse una descarga, pide al primer interviniente que pulse un botón. Esto garantiza que nadie toque a la persona antes de que se produzca la descarga. Actúa como último control de seguridad. A muchos socorristas y personas que trabajan en lugares muy concurridos les gusta disponer de esta función.

Los desfibriladores externos de este tipo siguen siendo fáciles de usar. Ofrecen instrucciones visuales y de voz claras en todo momento. Cuando pulsas el botón, sientes que tienes el control. A mucha gente le gusta esto, sobre todo en momentos de mucha actividad o urgencia en lugares públicos.

Desfibriladores cardioversores implantables (DAI): Protección a largo plazo

Un desfibrilador cardioversor implantable (DAI) es un pequeño dispositivo con una batería que el médico coloca en el pecho o el abdomen. Está destinado a personas con alto riesgo de sufrir una parada cardiaca súbita debido a problemas cardiacos, como taquicardia ventricular, insuficiencia cardiaca o problemas genéticos del corazón.

El DAI comprueba siempre las señales eléctricas del corazón a través de un cable de DAI. La derivación es un cable que va del dispositivo al corazón. Si ve que el corazón late a un ritmo anormal o demasiado rápido, puede enviar impulsos eléctricos para ayudar a que el ritmo cardíaco vuelva a la normalidad. También se comporta como un marcapasos cuando el ritmo cardiaco es lento y puede dar una fuerte descarga si se produce una parada cardiaca por un ritmo peligroso.

Un desfibrilador externo normal se utiliza en casos de emergencia. Pero el DAI permanece dentro del cuerpo y trabaja sin descanso para protegerle de una parada cardiaca si tiene un riesgo elevado. Está ahí para ayudar de inmediato en el momento en que se produce un problema en el corazón, asegurándose de que recibas un tratamiento rápido en cualquier momento.

Elegir entre DEA y desfibriladores manuales en el lugar de trabajo

La elección entre un DEA o un desfibrilador manual para su lugar de trabajo depende sobre todo de la formación médica de su personal. Los desfibriladores manuales son potentes y pueden funcionar bien. Pero se necesita una formación especial para saber leer los ritmos cardíacos y administrar una descarga de la forma correcta.

En la mayoría de los lugares donde la gente no tiene formación médica, un DEA es la mejor opción. Un DEA está pensado para personas sin conocimientos médicos. Simplifica las cosas y proporciona instrucciones fáciles de seguir para ayudar a alguien en un momento de gran tensión. En las secciones siguientes se explica en qué se diferencian.

Diferencias clave en la función y las necesidades de formación

La principal diferencia entre un DEA y un desfibrilador manual radica en cómo se utilizan y quién puede utilizarlos. Un DEA está pensado para que cualquiera pueda utilizarlo fácilmente. Un desfibrilador manual está pensado para alguien experto.

El DEA se encarga solo de las partes difíciles. Comprueba el ritmo cardiaco y decide si es necesario administrar una descarga. En el caso de un desfibrilador manual, la persona que lo utiliza tiene que hacer todo esto. Tiene que comprobar el ritmo cardiaco, ver de qué tipo es y ajustar la cantidad correcta de energía. Esto requiere mucho aprendizaje. Dado que el DEA hace todo esto por sí mismo, los primeros intervinientes y otras personas pueden aprender a utilizarlo en sólo unas horas con la formación en DEA. No es necesario tener conocimientos avanzados de primeros auxilios.

Pero con un desfibrilador manual hay que saber mucho más. Tienes que recibir una formación avanzada. Esta formación te enseña a leer ECG, detectar problemas con el ritmo cardiaco y utilizar los ajustes correctos del aparato.

  • Análisis del ritmo: Automáticos con los DEA; los desfibriladores manuales necesitan que averigües el ritmo cardiaco por tu cuenta.
  • Formación de usuarios: Los DEA sólo requieren unos primeros auxilios básicos y una formación sencilla en DEA; los dispositivos manuales necesitan una formación médica especial.
  • Operación: Los DEA ofrecen instrucciones sencillas con palabras e imágenes; los dispositivos manuales requieren que el usuario elija la energía adecuada y ajuste el tiempo.

Con estas diferencias, la mayoría de las personas y los primeros intervinientes pueden ayudar a salvar un

Cuándo elegir un DEA en lugar de un desfibrilador manual

Para cualquier lugar en el que no haya profesionales médicos certificados trabajando todo el tiempo, un DEA es la mejor y única opción real. Esto abarca oficinas, fábricas, escuelas, tiendas minoristas y otros lugares a los que pueda acudir el público. La razón principal para contar con un programa de desfibriladores en el lugar de trabajo es que las personas que se encuentren allí puedan actuar de inmediato en caso de parada cardiaca.

El uso de un DEA es muy sencillo. Permite a cualquier empleado ser el primer interviniente en una emergencia cardiaca. El aparato incorpora funciones de seguridad y lo comprueba todo por sí mismo, por lo que no hay que preocuparse de dar una descarga errónea. Es seguro para cualquier persona, aunque no tenga formación en primeros auxilios.

Elegir un desfibrilador manual en este tipo de entornos no es lo más adecuado, ya que se necesitan conocimientos especiales para manejarlo. Un DEA ayuda a su grupo a prestar primeros auxilios críticos en caso de parada cardiaca en los momentos previos a la llegada de los servicios de emergencia. Esto llena un vacío importante y puede marcar una gran diferencia.

Factores a tener en cuenta al seleccionar un desfibrilador para el lugar de trabajo

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Después de decidir que un DEA es el dispositivo adecuado para su lugar de trabajo, lo siguiente es elegir qué modelo adquirir. Para encontrar el mejor desfibrilador para su lugar de trabajo debe tener en cuenta algunos aspectos importantes. Estos aspectos le ayudarán a asegurarse de que el dispositivo se ajusta a las necesidades de su grupo.

Piensa en lo fácil que es mover el aparato y en lo grande o pequeño que es. Comprueba lo fácil que es de usar y si los botones o la pantalla son fáciles de entender. También debes fijarte en cuánto dura la batería y qué se necesita para que el aparato funcione bien. Si tiene en cuenta estos factores, podrá elegir un DEA que funcione bien para su equipo, sea fácil de usar y no resulte difícil de cuidar.

Portabilidad y tamaño para la accesibilidad en el lugar de trabajo

En caso de emergencia, cada segundo cuenta. El desfibrilador que elijas debe ser ligero y fácil de transportar. Necesitas que el dispositivo sea rápido de sacar y llevar a la persona que necesita ayuda. Si el dispositivo es grande o pesado, puede ralentizarle. Esto puede reducir las posibilidades de salvar a la persona. Piensa en tu lugar de trabajo. ¿Tiene más de una planta, pasillos largos o lugares al aire libre?

Un DEA pequeño y portátil puede guardarse en un lugar al que la gente pueda acceder rápidamente. También se puede transportar fácilmente, incluso subiendo escaleras o atravesando grandes espacios. La mayoría de los modelos incluyen un maletín de transporte. En su interior encontrará elementos como almohadillas adicionales y un botiquín de primeros auxilios, para que todo esté listo para su uso inmediato.

Mantener la seguridad de todos en el trabajo significa que el dispositivo debe ser fácil de conseguir de inmediato. Debe ser pequeño para que quepa en un armario estándar. No debe estorbar, pero también debe ser fácil de ver y encontrar. Conseguir el tamaño y la forma adecuados es importante para que funcione bien en oficinas y otros lugares públicos.

Facilidad de uso e interfaz de usuario

Durante una emergencia cardiaca, la persona que presta los primeros auxilios suele sentir mucho estrés. El diseño del DEA debe ser fácil de usar. Elija un dispositivo que muestre instrucciones claras y tranquilas. Debe indicarle qué hacer con palabras habladas sencillas e imágenes útiles.

Algunos de los DEA más recientes tienen pantallas grandes que cualquiera puede leer fácilmente. Le mostrarán dónde colocar las almohadillas mediante imágenes sencillas. Algunos DEA ofrecen incluso consejos rápidos para realizar correctamente las compresiones torácicas, como la velocidad y la profundidad de las compresiones. Esta ayuda mejora los primeros auxilios. Hay que elegir un aparato que evite que la gente se confunda. Debe ayudar a la gente a hacer lo correcto con confianza.

Entre las principales características para facilitar su uso se incluyen:

  • Voz clara e indicaciones visuales: Instrucciones paso a paso fáciles de seguir bajo presión.
  • Comentarios sobre la RCP: Entrenamiento en tiempo real para garantizar la eficacia de las compresiones torácicas.
  • Manejo sencillo con uno o dos botones: Minimiza la complejidad y las posibilidades de error.

Duración de la batería y requisitos de mantenimiento

Un desfibrilador no será útil si la batería está agotada. Cuando elijas un DEA, asegúrate de consultar la duración de la batería en los datos del fabricante. Comprueba cuánto dura la batería cuando no se utiliza y cuántas descargas puede dar. Una batería que dure más significa que no tendrás que cambiarla tan a menudo. Esto te dará tranquilidad.

El cuidado de este dispositivo médico también es importante. Algunos de los mejores DEA se revisan a sí mismos. Miran la batería, las almohadillas y las piezas interiores. El aparato debe tener una señal clara, como una luz verde, que indique que está listo. Si algo va mal, una alarma o una luz te lo harán saber.

Esta función facilita el cuidado del dispositivo. Basta con echar un vistazo rápido para ver si está en buen estado. También es bueno que las pilas y las almohadillas sean fáciles de cambiar. De este modo, mantener a punto este dispositivo médico es fácil y rápido.

Garantizar el cumplimiento de las normas de seguridad de los DEA

Cuando se compra un dispositivo médico que salva vidas, como un DEA, hay que asegurarse de que cumple unas estrictas normas de seguridad y rendimiento. Esto es algo que no debe pasar por alto. Organismos como la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE.UU. (FDA) y la OSHA han establecido normas para ayudar a que estos dispositivos sean seguros y funcionen bien.

Elegir un DEA que siga estas normas significa que obtendrá un dispositivo cuya seguridad ha sido comprobada y probada por expertos. Este paso es muy importante para cualquier programa de desfibriladores en el lugar de trabajo. Ayuda a mantener a salvo a todo el mundo, tanto a la persona que necesita ayuda como a la que la presta.

Comprender las directrices de la FDA y la OSHA

En Estados Unidos, la FDA vigila los DEA y los trata como productos sanitarios. En los últimos años, la FDA ha endurecido sus normas para garantizar el buen funcionamiento de los DEA. Los fabricantes tienen que pasar ahora por una fase de aprobación más estricta antes de vender sus dispositivos. Según la FDA, este control adicional “se centrará en los requisitos críticos necesarios para garantizar la seguridad y fiabilidad de los DEA y sus accesorios necesarios”. Esto significa que todos los desfibriladores externos automáticos que se compren deberán cumplir normas estrictas sobre su fabricación y seguridad.

La OSHA, que se ocupa de la seguridad en los lugares de trabajo, no establece como norma que todos los lugares de trabajo dispongan de un DEA. Sin embargo, la OSHA sí dice que tener uno como parte de un programa de primeros auxilios es una buena idea. La OSHA quiere que todos los jefes analicen los riesgos en su lugar de trabajo y vean si tiene sentido tener cerca un DEA.

Si sigues estas normas, estarás cumpliendo lo que dicen los estados unidos y además darás una buena protección a tus trabajadores. Compre siempre un DEA aprobado por la FDA a un buen vendedor para estar seguro de que es seguro y funciona bien.

Características que cumplen o superan la normativa

Para asegurarse de que está eligiendo el mejor aparato, debe buscar características que se ajusten a los estándares y normas más exigentes. Una de las principales características es la tecnología de onda bifásica. La mayoría de los DEA nuevos la incorporan y les permite enviar descargas con menos energía. Se ha demostrado que funciona mejor y tiene menos probabilidades de dañar el músculo cardiaco que los modelos más antiguos, que sólo utilizan una onda.

También debe buscar un autodiagnóstico automático. Un buen DEA se autocomprueba todos los días, todas las semanas y todos los meses. Esto ayuda a garantizar que el dispositivo esté siempre listo cuando lo necesite. También le informará de inmediato si hay algún problema.

Por último, asegúrese de que el dispositivo sigue las directrices de la Asociación Americana del Corazón y la Cruz Roja Americana. Ambos grupos son líderes en atención cardiaca y de urgencias. Un DEA que utilice sus normas le guiará con indicaciones y pasos que se ajusten a lo que es mejor en este momento para el corazón y para la reanimación.

Escenarios laborales comunes que requieren el uso de desfibriladores

Una parada cardiaca súbita puede producirse en cualquier lugar. Hay muchas situaciones en el lugar de trabajo que demuestran por qué es necesario disponer de un DEA in situ. Tanto la tranquila oficina corporativa como la ajetreada tienda minorista pueden enfrentarse a esta situación. Si dispone de un desfibrilador, puede ser lo que salve una vida.

Es bueno conocer estas situaciones habituales, ya que esto le permite ver por qué se necesita un DEA en todas partes. Puede que en su oficina sólo trabajen unas pocas personas, o puede que haya muchos visitantes todos los días. Sea como sea, estar preparado para una parada cardiaca debería ser una obligación en todos los lugares de trabajo.

Oficinas y edificios corporativos

El trabajo sedentario y el elevado estrés en la oficina pueden aumentar el riesgo de sufrir problemas cardiacos. Esto significa que las paradas cardiacas ocurren en las oficinas con más frecuencia de lo que se piensa. En el edificio de una gran empresa, los equipos de emergencia pueden necesitar varios minutos para llegar hasta la víctima. Los equipos tienen que lidiar con cosas como la seguridad, los ascensores y los largos pasillos.

Colocar un desfibrilador externo automático en un lugar al que todo el mundo pueda acceder, como cerca de la recepción o en la sala de descanso, reduce realmente el tiempo que tarda en llegar la ayuda. También ayuda que algunos miembros del personal o los primeros intervinientes sepan cómo utilizar el dispositivo y dónde encontrarlo. Esto ayuda a detener una tragedia antes de que ocurra.

Si alguien empieza a sufrir una parada cardiaca en el trabajo, el uso rápido de un DEA puede ayudar a mantener estable a esa persona hasta que lleguen los médicos. Esto podría significar la diferencia entre la muerte súbita y la supervivencia. El uso de un DEA es imprescindible en cualquier plan de seguridad o programa de bienestar de una oficina.

Clínicas y centros sanitarios

Las personas que trabajan en clínicas médicas y lugares de atención sanitaria están formadas para su trabajo, pero la posibilidad de sufrir una parada cardiaca siempre está ahí. Este riesgo no es sólo para los pacientes, sino también para el personal. Algunas personas pueden tener ya problemas de corazón. Además, algunos procedimientos médicos pueden ser peligrosos y provocar una parada cardiaca. Un DEA facilita la prestación inmediata de primeros auxilios cuando más importa.

Incluso dentro de un hospital, un DEA es útil. Se puede llevar más rápidamente que un carro de paradas con un desfibrilador manual, sobre todo en lugares como salas de espera u oficinas que no son de cuidados intensivos. Un DEA ofrece a la gente una buena forma de ayudar a alguien rápidamente mientras esperan a que lleguen los servicios de emergencia.

En este tipo de lugares, disponer de un DEA ayuda al equipo sanitario. Garantiza que la ayuda pueda llegar a todas las personas del centro, lo que es fundamental para mantener a salvo a la gente hasta que llegue el equipo de emergencias principal.

Espacios públicos, escuelas y comercios minoristas

En los espacios públicos, como escuelas, centros comerciales y aeropuertos, hay mucha gente. Esto hace más probable que alguien sufra allí una emergencia cardíaca. En estos grandes lugares, una actuación rápida y una desfibrilación precoz suelen dar a la persona la mejor oportunidad de vivir.

Si un DEA es fácil de ver y encontrar, todos los que se encuentren en la zona pueden ayudar, ya sea el personal o incluso alguien que pase por allí. Los nuevos DEA son fáciles de usar, por lo que la ayuda puede llegar rápidamente, incluso antes de que los paramédicos lleguen al lugar.

Contar con un programa de desfibrilación de acceso público (PAD) en estas zonas ayuda mucho:

  • Escuelas: Mantiene seguros a los alumnos, el personal y los invitados durante las clases, los deportes y los eventos.
  • Entornos minoristas: Vela por los compradores y los trabajadores y hace que el lugar sea más seguro para todos.
  • Centros de transporte: En lugares concurridos como aeropuertos y estaciones de tren, es clave para los miles de personas que se reúnen allí.

Consejos prácticos para el mantenimiento y las revisiones periódicas del desfibrilador

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Comprar un desfibrilador es sólo el primer paso. Para asegurarse de que funciona correctamente en caso de emergencia, debe establecer un plan de cuidados y comprobaciones periódicas. Si no te ocupas del mantenimiento del DEA, puede dar a la gente una falsa sensación de seguridad. Puede que no funcione cuando realmente se necesite.

Una buena planificación para emergencias significa que tienes que establecer normas sobre cómo cuidar el aparato. También debe asegurarse de que su personal reciba formación, para que se sienta seguro al utilizar la máquina. Si adopta estas sencillas medidas, el dinero que invierta en seguridad contribuirá a que todo el mundo esté seguro en todo momento.

Establecimiento de protocolos de mantenimiento

Una revisión sistemática de su DEA es muy importante para su fiabilidad. Debe elegir a una persona o a un equipo para que revisen el dispositivo con frecuencia, por ejemplo, una vez al mes. Anote esta revisión en un libro de registro que permanezca junto al DEA.

Cuando inspeccione su DEA, compruebe si la luz o señal de disponibilidad indica que el dispositivo funciona. Asegúrese también de llevar un registro de cuándo caducan los electrodos y la batería. La mayoría de las almohadillas duran unos dos años, y las baterías de dos a cinco años. Marque estas fechas en un calendario o en algún recordatorio digital.

Asegúrate de que el DEA y todas sus piezas estén limpias. Guarde el DEA en un lugar al que pueda acceder rápidamente y donde pueda mantenerlo alejado del frío o el calor excesivos. Contar con un verdadero plan de mantenimiento hace que su programa de DEA sea algo más que una compra puntual. Lo convierte en algo que puede salvar vidas durante muchos años.

Formación del personal para la preparación ante emergencias

Los DEA modernos se fabrican ahora para que puedan utilizarlos personas sin formación. Aun así, es bueno recibir una clase formal. La formación en RCP y DEA puede ayudar a las personas a sentirse seguras de lo que tienen que hacer. Cuando el equipo aprende las técnicas adecuadas, puede actuar rápida y correctamente durante una parada cardiaca súbita. Piensa en tomar clases con un grupo certificado, por ejemplo, la Cruz Roja Americana o la Asociación Americana del Corazón.

La formación no se limita al uso del DEA. Debe mostrar al personal cómo detectar una parada cardiaca súbita, cuándo llamar a los servicios de emergencia y cómo aplicar una buena reanimación cardiopulmonar. Realizar simulacros periódicos puede ayudar a mantener al equipo preparado. De este modo, se conocen los pasos a seguir en caso de emergencia real y se ayuda a todos a trabajar juntos.

Partes importantes de la formación del personal son:

  • Cursos certificados de RCP/DEA: Ofrecer una práctica real y ayudar a las personas a tener confianza para ayudar.
  • Conocimiento de la ubicación: Todo el personal debe saber dónde se encuentra el DEA.
  • Ejercicios regulares: El equipo revisará a menudo el plan de emergencia para detectar problemas y solucionarlos.

Conclusión

Elegir el desfibrilador adecuado es muy importante para mantener su lugar de trabajo seguro y preparado para emergencias. Debe conocer los distintos tipos de desfibriladores, lo que hace cada uno y lo que necesita su lugar de trabajo. Esto le ayudará a elegir el mejor. Hay desfibriladores externos manuales, semiautomáticos y automáticos, y cada uno funciona mejor en situaciones diferentes. También debe pensar en si el aparato cumple las normas de seguridad, en lo fácil que es utilizarlo y en cómo cuidarlo. Si compra el desfibrilador adecuado, hará que su lugar de trabajo sea más seguro y ayudará a proteger vidas. Si quiere que su lugar de trabajo sea más seguro, busque presupuestos ahora y encuentre el mejor dispositivo DEA para sus necesidades.

Preguntas frecuentes

¿Puede cualquier persona utilizar un DEA en caso de emergencia?

Sí, cualquiera puede utilizar un DEA. El dispositivo proporciona indicaciones visuales y de voz claras para ayudarle en cada paso del proceso. Aunque la formación en DEA le ayuda a sentirse seguro de sí mismo, no es necesaria para utilizar el dispositivo en caso de emergencia.

¿Cuál es la diferencia entre un marcapasos y un DAI?

Un marcapasos ayuda al corazón a mantener un ritmo cardíaco normal. Es un dispositivo electrónico que envía pequeños impulsos eléctricos. Estos impulsos hacen que el corazón lata a un ritmo constante.

Un DAI, o desfibrilador cardioversor implantable, también ayuda al corazón a mantener un buen ritmo. Pero su función principal es distinta. Busca ritmos cardiacos muy rápidos y peligrosos. Cuando detecta uno, envía una fuerte descarga para detenerlo y conseguir que el corazón lata de forma segura.

¿Dónde puedo comprar el mejor DEA para consultorio o clínica?

Puede comprar un desfibrilador externo automático a proveedores de productos sanitarios de confianza. También hay tiendas online especializadas donde puede conseguir uno. Es importante elegir un dispositivo médico aprobado por la FDA. Piense en lo que necesita su consulta o clínica. Debe fijarse en aspectos como la facilidad de transporte, si el desfibrilador externo es sencillo de utilizar y qué tipo de ayuda para el mantenimiento se ofrece.


Referencias: [1] Asociación Americana del Corazón. Disponer de un desfibrilador externo automático en el lugar de trabajo hace que la tasa de supervivencia aumente rápidamente. El porcentaje puede ser de 50% a 74%. Algunos estudios dicen que la media es de unos 40%. El programa Chicago Heart Start también ha demostrado que la mayoría de la gente sale bien parada cuando hay DEA cerca. [2] Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos. (2015, 28 de enero). La FDA toma medidas para mejorar la fiabilidad de los desfibriladores externos automáticos. [Comunicado de prensa]. https://www.fda.gov/news-events/press-announcements/fda-takes-steps-improve-reliability-automated-external-defibrillators

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